Sabias Que
12. Policia comunitaria vs guardias blancas.
A 10 años de su “aparición”.
La presencia de las autodefensa del Estado de Michoacán que en su momento disparó una crisis que muchos la llegamos a tomar como una verdadera y real oportunidad de pacificación, otros tantos la percibieron como una amenaza susceptible de quebrantar el estado de derecho y hasta pervertir a la nación misma hasta un punto de ingobernabilidad grave.
Nos referimos a la información inicialmente planteada por el ya libre Dr Mireles, médico rural michoacano que denunció la presencia y atrocidades desde el año 2005 del grupo delictivo denominada “La Familia Michoacana”, escindida después para conformar a los temibles “Caballeros Templarios”. Hechos representados en una serie de violaciones y homicidios a mujeres menores de edad, sin mencionar extorsiones, secuestros y robos en toda su región y que él mismo denunció en su momento ante el gobierno municipal y Estatal; que, verídicos o dudosos no resta importancia para el caso del retorno de la seguridad perdida.
Sin embargo, la crisis en lugar de verse como una oportunidad generó tal amenaza que inmediatamente fue neutralizado el Doctor y su grupo creando una grave cerrazón de información por parte del gobierno estatal. Se perdió información valiosa y un contacto ciudadano de incalculable trascendencia para pacificar esa zona que pudo haber sido intervenida en tiempo para desmantelar lo que hasta hoy no se ha conseguido, los grupos delictivos en el estado.
Con los organismos de Información y de inteligencia tanto estatales como federales se pudo haber hecho un acopio importante y real de información para ser debidamente procesada y crear una estrategia en coordinación con la comunidad representada por el médico y su grupo, lo cual llevaría a corroborar si él estaba en lo correcto o simplemente estaba utilizando los medios para crear alguna información falsa o eventualmente, como se le señaló, desviar la atención “por compromisos ya contraídos con otros grupos”.
Como cualquier principio de inteligencia “no privilegiar una sola fuente para darla como confirmada” en el remoto caso que el Doctor Mireles se hubiese querido erigir como “un salvador o mesías” era el momento de averiguarlo así como para enterarse de operaciones delictivas que estaban sucediendo en el estado y que rompieron la oportunidad para poder actuar en tiempo y desmantelar ese grupo delictivo que tanto daño ha provocado.
Cualquier Estado buscaría la información suficiente para prevenir, investigar y reaccionar en el caso de algún tipo de violencia o delincuencia que pudiese llegar a generar ingobernabilidad; cualquier gobierno busca y privilegia fuentes más allá de las formales, es el caso de la llamada “cifra negra”; datos, observaciones, comentarios que están en manos de la ciudadanía que en una actitud molesta pero con capacidad y necesidad de darle al estado información para neutralizar una amenaza, que ya se había planteado, este responde con la aplicación de “todo el rigor de la ley” inexistente en la región.
Algunos países como Colombia con la presencia por casi 58 años de las Fuerzas Armadas Revolucionarias, las Autodefensas Unidas así como otros grupos, unos de guardias blancas para proteger las inversiones y el capital local, en ese entonces ganaderos de las sierras colombianas, otros, como un movimiento guerrillero político, no suman, en ningún momento para la gobernabilidad del Estado; está comprobado que los grupos de autodefensas, guardias comunitarias o policías comunitarias no son solución de fondo y permanencia, (como fue el caso de Michoacán, al conforma una División “rural” de la Policía Federal que los aglutinara y les diera armas y poder) pero sí en la gestación inicial de ellos, donde puede representar un Punto de partida de información para prevenir disuadir investigar y desmantelar grupos delictivos, incluyéndolos, en su caso. De otra manera cuando se les combate sin ser escuchados lo único que sé crea es un contagio colectivo en la comunidad, en la región y en el país mismo justificando la presencia de ellos y multiplicando su existencia a lo largo y ancho de otras tantas comunidades poniendo en tela de juicio la gobernabilidad no solo de ese estado y de otros, sino del país mismo.
En conclusión, creo que las policías comunitarias o en ese entonces las del Estado de Michoacán tenían mucha información que aportar; mucho que decir antes de haberlos neutralizado, inclusive por encima de los grupos delictivos que tanto daño ya habían hecho. El gobierno cerró la puerta a información valiosa que le costó algunos años más para detener al principal líder los Caballeros Templarios “La Tuta”; se han gastado muchos recursos humanos se han perdido más vidas y al parecer el gobierno continúa con la misma estrategia generadora de violencia y no solamente en el estado de Michoacán, sino en los estados aledaños, con el lógico movimiento de la delincuencia organizada y el desplazamiento de los grupos a otros estados donde hay presencia y negocio de esto mismos.
Con la información que ya se tenía en el estado con la información que el doctor Mireles en su tiempo denunció y otra serie de fuentes, se pudo haber detectado precisamente la presencia en los lugares más inhóspitos de estos grupos delictivos para haber actuado en consecuencia y desmantelarlos en tiempo. La pregunta es ¿si realmente se quiso hacer? ¿cómo es que se quiso hacer? porque la presión eventual del Doctor Mireles y su grupo, la formación de una Guardia Rural bajo una explicación institucional compleja, lo único que hizo fue desvirtuar una institución en vías de desarrollo, como en su momento lo era la Policía Federal, al crear un grupo armado institucional de dudosa procedencia, muchos de ellos señalados por la propia comunidad como parte del problema y no la solución y por lo tanto creando un encono más entre la sociedad y su gobierno; un obstáculo más para enfrentar el reto de pacificar al estado.
Bernardo
Presidente
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